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Sentencia A.N. 10/2012, de 28 de febrero


 RESUMEN:

Tráfico de drogas. Sustancias que causan grave daño a la salud en cantidad de notoria importancia. Incautación de seis envoltorios con diversas cantidades de cocaína. Declaración exculpatoria en sede judicial que carece de credibilidad.

SENTENCIA

Dictada por la Sección Tercera de la Sala Penal de la Audiencia Nacional, ante la que se ha visto en juicio oral y público la causa dimanante del Sumario N.º 26/09 (Rollo de Sala N.º 27/09), procedente del Juzgado Central de Instrucción N.º Uno, incoada por razón de la ejecución de hechos calificados por la acusación pública como constitutivos de delito contra la salud pública por tráfico de sustancia estupefaciente gravemente perjudicial para la salud en cantidad de notoria importancia.

Han sido partes en el presente procedimiento el Ministerio Fiscal y, como acusado, Jesús Ángel, nacido en Colombia el 19/Nov./1970, con documento de identidad NUM012, sin antecedentes penales, en situación de prisión provisional por esta causa, representado por el Procurador Sr. Collado Martín y defendido por el Letrado Sr. Pedraza García.

Siendo Ponente el Magistrado Sr. Guillermo Ruiz Polanco.


ANTECEDENTES Y FUNDAMENTOS DE HECHO


 
Primero.—La actividad instructora origen de los presentes autos se inicia con la solicitud, con fecha de entrada 30/Agosto/07, dirigida al Juzgado Central de Instrucción en funciones de guardia por la unidad policial "UDYCO Central - Greco Galicia", interesando autorización judicial para la intervención, escucha y grabación de las líneas telefónicas correspondientes a los teléfonos móviles n.º NUM013, NUM014 y NUM015, utilizados por un tal Desiderio, en función de ciertas informaciones -que se dicen proporcionadas en el ámbito de la cooperación policial internacional-en torno a diversas personas afirmadamente integrantes de una organización dedicada al tráfico de sustancias estupefacientes, autorización que fue concedida por el Juzgado Central de Instrucción N.º Uno en Auto de 5/Sept./07, tras la incoación de las Diligencias Previas N.º 263/07.

Segundo.—Dictado el día 23/Marzo/09 por dicho JCI N.º Uno Auto de incoación del presente Sumario y Auto de Procesamiento el día 21/Julio/09, se procedió a recibir declaración indagatoria al procesado ahora acusado el día 29/Julio/09, declarándose concluso el Sumario en Auto de 9/Enero/10.

Declarado el acusado en situación procesal de rebeldía, una vez hallado y puesto a disposición de la Sala y tras los pertinentes trámites el Auto de 4/Oct./11 acordó la confirmación del precitado Auto de conclusión y la apertura del juicio oral, iniciándose el período de instrucción y calificación, evacuándose el trámite de conclusiones provisionales por el Ministerio Fiscal en escrito de 10/Oct./11 y por la defensa del acusado en escrito de 31/Oct./11, señalándose ulteriormente para el acto de la vista oral el día 21/Feb./12, en que se practicaron las pruebas propuestas y admitidas con el resultado que consta en acta.

Tercero.—En el trámite de conclusiones el Ministerio Fiscal elevó las provisionales a definitivas, habiendo calificado los hechos en su precitado escrito de 10/Oct./11 como constitutivos d e un delito contra la salud pública de los Arts. 368 (sustancia que causa grave daño a la salud) y 369.1 n.º 6 (notoria importancia) del CP en su redacción dada por la Ley Orgánica 15/03, de 25/Nov.

Conforme a la redacción dada tras la reforma operada en el CP por L.O. 5/10, de 22 de junio: delito contra la salud pública de los Arts. 368 (sustancia que causa grave daño a la salud) y 369.1.5.ª (notoria importancia) CP , que le serás de aplicación por ser más favorable.

Del delito es responsable en concepto de autor (Art. 28 del CP) el procesado Jesús Ángel, no concurriendo circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal.

Procede imponer la pena de ocho años de prisión, inhabilitación absoluta durante el tiempo de la condena, multa de 2.428.072, 47 millones €. Condena a costas.

Procede decretar el comiso y destrucción inmediata de la droga incautada así como de las muestras obtenidas una vez sea firme la sentencia. De igual forma, procede de conformidad con lo dispuesto en el Art. 374 del CP el comiso del dinero, teléfonos y demás efectos intervenidos y vehículos intervenidos mencionados en la conclusión primera.

Por su parte, la defensa del acusado, elevando sus conclusiones a definitivas, mantuvo la solicitud absolutoria del mismo.


HECHOS PROBADOSEn el ámbito de la actividad investigadora iniciada tal como se describe en el precedente fundamento fáctico primero, la unidad policial actuante solicitó del Juzgado Instructor autorización para la entrada y registro en el domicilio del acusado Jesús Ángel, sito en el piso [...] de Madrid, autorización concedida y llevada a efecto el día 17 de junio de 2008. Como resultado del registro se intervinieron seis envoltorios conteniendo las siguientes cantidades de cocaína, que es sustancia estupefaciente gravemente perjudicial a la salud:

- 705,2 grs., con una riqueza del 76,8 %;

- 968,2 grs., con una riqueza del 40,3 %;

- 422,5 grs., con una riqueza del 38,9 %;

- 106,7 grs., con una riqueza del 38,5 %;

- 0,9 grs., con una riqueza del 91,1 %, y

- 1,1 grs., con una riqueza del 82,4 %.

Asimismo, se intervinieron dos balanzas de precisión, un aparato de envasar al vacío, un paquete de bolsas de plástico, un justificante del padrón municipal a nombre del acusado y de Leonor, documentación personal de esta última, un escrito de la administración tributaria dirigido al acusado, la fotocopia de un pasaporte portugués a nombre de Olegario con la fotografía del acusado y tres envoltorios conteniendo 286,4 grs., 3,3 grs. y 8,6 grs. de lidocaína, que es un anestésico local, del tipo de las amino-amidas, empleado para el "corte" de la cocaína.

El valor o precio de la mencionada sustancia estupefaciente es de 809.357, 49 € al menor y de 137.553, 74 € al mayor.

El acusado tenía en su poder la antedicha sustancia estupefaciente con propósito de expendición, venta o facilitación de otro modo a otras personas.

No resulta probado que precedentemente el acusado hubiese expendido o de cualquier modo facilitado a otras personas cantidad alguna de cocaína ni que —en consecuencia— el dinero que le fue ocupado al tiempo de la detención (1.100 €) procediese de tal actividad.


CONSIDERACIONES Y FUNDAMENTOS DE DERECHO


 
Primero.—Los hechos consignados en el precedente relato histórico son constitutivos de un delito contra la salud pública en su modalidad de posesión, con finalidad de tráfico, de cantidad de notoria importancia de sustancia estupefaciente gravemente perjudicial a la salud (cocaína), previsto y penado en los Arts. 368, p. 1.º y 369.1.5.ª del C.P., en su redacción dada por la Ley Orgánica 5/10, de 22/Junio, por ser más favorable al acusado.

Tal calificación es conforme con las verdaderas ocurrencia y naturaleza de los hechos enjuiciados, plenamente probados a virtud de las declaraciones en el plenario de los funcionarios policiales de la unidad policial UDYCO con n.º profesional NUM018, NUM019, NUM020, NUM021, NUM022 y del Servicio de Vigilancia Aduanera con n.º NUM023, intervinientes en la diligencia de entrada y registro en el domicilio del acusado, ratificando y ampliando los términos del atestado, así como de la ratificación de la pericial atinente al informe obrante a los ff. 4.586 y ss. referida al pesaje y análisis de la droga intervenida, con el resultado que queda consignado en el precedente relato fáctico.

Resulta así plenamente probado, como queda dicho, el hallazgo en el domicilio del acusado de la sustancia estupefaciente cocaína en las cantidades separadamente envasadas que se han descrito en el precedente relato histórico, haciendo un total de 2.204 grs. de la mencionada sustancia, que dicho acusado poseía con la finalidad de expenderla a otras personas, excluyéndose por razones obvias dadas por la notable cantidad intervenida, la finalidad de consumo propio, siendo además dato relevante la ocupación de la lidocaína como sustancia ordinariamente empleada para el "corte" de la cocaína, dos balanzas de precisión, un aparato de envasado al vacío y un paquete de bolsas de plástico, objetos que, por razón de elemental máxima de experiencia, estimamos notoriamente relacionados con el tráfico de sustancias estupefacientes.

Y hemos de recordar que, habiéndose abstenido el acusado de declarar en el plenario, hemos de atenernos a sus manifestaciones en el Juzgado Instructor el día 20/Junio/08 (ff. 1.954 y 1.955) en que, con referencia exclusiva a los hechos ahora enjuiciados, expresa que conoce a Leonor. No es su compañera sentimental. Tenía una habitación en su casa pero se iba a marchar el jueves porque había que dejar el piso y tenía todas sus cosas recogidas. Preguntado por los dos kilos de cocaína encontrada en su casa, manifiesta que era de un portugués que iba a dejar el piso, pero el declarante no tiene nada que ver con esa droga. A preguntas de la defensa manifiesta que la droga encontrada lo fue en la habitación de Alberto, el portugués, que entraba y salía de casa y tardaba en volver y no tenía conocimiento alguno de a lo que se dedicaba .

En su declaración indagatoria prestada ante el Instructor el día 29/Julio/09 (f. 6.363) expresó que no son ciertos los hechos y se ratifica en lo declarado anteriormente.

Tal declaración exculpatoria carece de mínima enjundia probatoria a considerar, siendo así que en parte alguna de lo investigado se constata siquiera por aproximación o indiciariamente la existencia del mencionado súbdito portugués como co-ocupante de la vivienda del piso NUM016 del n.º NUM017 de la c/ DIRECCION000, de Madrid, domicilio —aun ocasional— del acusado y de Leonor, fuese o no su pareja sentimental, debiendo recordarse que en la precitada vivienda se encontraron un justificante del padrón municipal a nombre del acusado y de Leonor, documentación personal de esta última y un escrito de la administración tributaria dirigido al acusado, de modo que, debiendo descartarse la presencia en el mencionado domicilio del evanescente portugués, únicamente queda el acusado como titular domiciliario y de la droga intervenida, siendo así, por otra parte, que nada en lo actuado permite aceptar la posibilidad de disponibilidad de la Sra. Leonor sobre tal sustancia.

Segundo.—Finalmente, frente a las alegaciones defensivas, ha de considerarse, de una parte, que desde la primera resolución autorizando intervenciones telefónicas se respetan íntegramente los criterios legales y jurisprudenciales al respecto, siendo el extenso e intenso contenido de las comunicaciones policiales interesando tales intervenciones más que suficientes a fundar las meritadas resoluciones del Magistrado Instructor, debiendo recordarse a tal respecto que la entrada en el domicilio y la detención del acusado se producen casi un año después de la precitada primera resolución del Instructor, de 30/Agosto/07, autorizando intervenciones telefónicas, período en que se dictan numerosas resoluciones de contenido análogo, no siendo admisible la alegación genérica de nulidad de las meritadas resoluciones en fase instructora sin especificar detalladamente los motivos de tal nulidad alegada, y, de otra parte, que los hechos enjuiciados no guardan relación alguna acreditada con los que fueron objeto de la Sentencia N.º 19/11, de 25/Abril, referida a importaciones de cocaína carentes de éxito.

Tercero.—Individualización de la pena.

La pena señalada en el Art. 368 del CP para el delito antes definido es la de tres a seis años de prisión y multa del tanto al triplo del valor de la droga, a lo que hemos de añadir lo dispuesto en el Art. 369.5.º para el caso de notoria importancia de la cantidad de la citada sustancia, procediendo la imposición de la pena superior en grado a la prevenida en el antedicho Art. 368, resultando así procedente la pena de seis años y un día a nueve años de prisión.

Tal agravación específica referida a la notoria importancia de la cantidad de droga objeto del delito enjuiciado viene dada por el Acuerdo del Pleno no jurisdiccional de la Sala Segunda del TS, de 19/Oct./01, que considera de notoria importancia la cantidad superior a los 750 grs. de cocaína y sus derivados.

Y no concurriendo circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal ni otras que permitan una modulación punitiva más allá de los criterios ordinarios, la Sala estima ajustadas las penas de seis años y seis meses de prisión, multa de un millón € e inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo por el tiempo de la condena (Art. 56.2.º del CP), caso de ostentarle.

Tercero.—Comiso.

En aplicación de lo dispuesto en los artículos 127 y 374 del Código Penal procede el comiso y destrucción de la sustancia estupefaciente si no se hubiese ya efectuado.

Respecto de los demás objetos intervenidos al acusado al tiempo de su detención que no guardan relación con los hechos enjuiciados, se resolverá en fase ejecutoria.

Cuarto.—Costas.

De conformidad con los Arts. 239 y 240 de la LECrim. y 123 del CP, las costas se imponen a los criminalmente responsables de todo delito o falta.

Por todo ello, vistos los preceptos citados y demás de general y pertinente aplicación.


FALLAMOS


 
Debemos condenar y condenamos al acusado Jesús Ángel, en calidad de autor del delito contra la salud pública precedentemente descrito, no concurriendo circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal, a las penas de seis años y seis meses de prisión, multa de un millón de € e inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo por el tiempo de la condena (Art. 56.2.º del CP), caso de ostentarle, así como al pago de las costas causadas por razón del delito referido.

Se decreta el comiso y destrucción de la totalidad de la droga ocupada en las presentes actuaciones y de la sustancia de "corte" (lidocaína), si no se hubiese ya efectuado, así como de las balanzas de precisión, el aparato de envasar al vacío y el paquete de bolsas de plástico.

Respecto del dinero y demás objetos intervenidos al acusado al tiempo de su detención que no guardan relación con los hechos enjuiciados, se resolverá en fase ejecutoria.

Al condenado le será de abono el tiempo que haya estado privado provisionalmente de libertad por esta causa desde la fecha de su detención, lo que se certificará en fase ejecutoria.

Así por esta nuestra Sentencia, de la que se llevará certificación al Rollo de Sala y será notificada a las partes con expresión de ser susceptible de recurso de casación ante la Sala Segunda del Tribunal Supremo, lo acuerdan, mandan y firman los Magistrados de la Sala.- Doy fe.

PUBLICACIÓN. Leída y publicada ha sido la anterior Sentencia, en la fecha precitada y en la forma de costumbre, siendo Ponente el Magistrado Sr. Guillermo Ruiz Polanco.- Doy fe.

PUBLICACIÓN: En la misma fecha fue leída y publicada la anterior resolución por el Ilmo. Sr/a. Magistrado que la dictó, celebrando Audiencia Pública. Doy fe.

Diligencia.-Seguidamente se procede a cumplimentar la notificación de la anterior resolución. Doy fe.


Este documento reproduce el texto oficial distribuido por el Centro de Documentación Judicial (CENDOJ). Lex Nova se limita a enriquecer la información, respetando la integridad y el sentido de los documentos originales.
 
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