Jurisprudencia
 
 
 
Buscador de jurisprudencia
          
 
 
ImprimirImprimir    
 

Sentencia T.S.J. Andalucía 631/2012, de 22 de febrero


 RESUMEN:

Despido disciplinario: Aunque el profesor se hubiere excedido al no observar la exigencia de evitar cualquier tipo de contacto físico con los alumnos, no es proporcionado que el solo hecho de haber reprendido al menor por su conducta alborotadora, mientras le sujetaba por los hombros, sea constitutivo de la falta grave de respeto y malos tratos, de palabra u obra, aplicable como falta muy grave, y merecedora de la sanción de despido.

(ILJ 567/2012)

TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA DE ANDALUCIA

SALA DE LO SOCIAL DE SEVILLA

Iltmos. Señores:

DÑA. ELENA DIAZ ALONSO: Presidenta

DÑA. M.ª GRACIA MARTÍNEZ CAMARASA

D. JOSE JOAQUIN PEREZ BENEYTO ABAD

En Sevilla, a veintidós de febrero de dos mil doce.

La Sala de lo Social de Sevilla del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, compuesta por los Iltmos. Sres. citados al margen,

EN NOMBRE DEL REY

ha dictado la siguiente

SENTENCIA NÚM. 631/12

En el Recurso de Suplicación interpuesto por COLEGIO DE SAN FRANCISCO DE PAULA S.L.. contra la sentencia del Juzgado de lo Social número OCHO de los de SEVILLA, Autos n.º 1209/10; ha sido Ponente la Iltma. Sra. D.ª M.ª GRACIA MARTÍNEZ CAMARASA, Magistrada.


ANTECEDENTES DE HECHO


 
Primero.—Según consta en autos se presentó demanda por Ismael contra COLEGIO DE SAN FRANCISCO DE PAULA S.L. se celebró el Juicio y se dictó sentencia el 14/01/11 por el Juzgado de referencia en la que se estimó la demanda.

Segundo.—En la citada sentencia y como hechos probados constan los siguientes:

Primero.—D. Ismael, mayor de edad y con DNI NUM000, ha venido prestando servicios por cuenta de COLEGIO SAN FRANCISCO DE PAULA S.L., desde el día 20-11-1986, con la categoría profesional de licenciado, a tiempo completo y un salario diario de 89,40 euros, incluido prorrateo de pagas extraordinarias. Es profesor de matemáticas.

Segundo.—El día 4-10-2010 D. Ismael se encontraba a cargo de los alumnos de la clase de 9.ºC, sustituyendo a otra profesora. Cuando acompañaba a los alumnos de la biblioteca a un aula por los pasillos del colegio, el menor, Octavio, alumno de la clase 9.ºC, abrió la puerta de una de las aulas, irrumpiendo en ella con cierto alboroto. En dicho aula estaba impartiendo clases D. Sebastián, que indicó a Octavio con un gesto que se marchara que aún no había acabado su clase.

El menor salió del aula y cerró la puerta manteniendo la actitud de alboroto. Ante la actitud del menor, D. Ismael le indicó que se acercara a él. Como el menor no le hacía caso, lo cogió de los hombros con firmeza y le llamó la atención por la falta de respeto. En ese momento D. Luis Alberto, coordinador de secundaria, salió al pasillo y vio a D. Ismael y a los alumnos. D. Ismael relató a D. Luis Alberto el comportamiento del menor y los tres pasaron al despacho de D. Luis Alberto, donde éste reprendió por su conducta al menor. Esto no realizó mala conducta que el menor había faltado al respecto, conduciéndolo a continuación manifestación alguna en ese momento (sic). Más tarde 3 alumnas acudieron al despacho del coordinador para contar lo que había pasado, no dando D. Luis Alberto importancia al asunto.

A la salida del colegio la madre del menor se enteró de lo ocurrido a través de otros alumnos y su hijo le contó su versión, motivo por el cual la madre lo llevó a centro médico donde fue sometido a exploración y radiografías que no revelaron dato alguno de agresión, si bien se emitió juicio diagnóstico de "contusión".

Al día siguiente el padre del menor, D. Octavio acudió al colegio a pedir explicaciones. Se entrevistó con el coordinador y le pidió una respuesta por parte del colegio. Puestos los hechos en conocimiento de la Dirección se pidieron explicaciones a D. Ismael que reconoció haber sujetado al menor pero no haberle golpeado o empujado, pero que se ofreció a hablar con los padres del menor y, si fuera necesario a pedir disculpas. La dirección del colegio le exigió disculparse ante los alumnos y dirigir a los padres de Octavio expresando sus disculpas a lo cual accedió D. Ismael.

La carta que D. Ismael remitió a los padres de Octavio obra al folio 73 y aquí se da por reproducida.

Tercero.—El día 21-10-2010 D. Ismael recibió carta de la Dirección del colegio con el siguiente contenido:

"Mediante la presente le informamos de la decisión adoptada por la empresa de resolver su contrato de trabajo por incumplimientos muy graves, con efectos desde el día de hoy.

Estos incumplimientos se concretan en los siguientes hechos:

El pasado lunes 4 de octubre, con motivo de la sustitución de la profesora Dña. Trinidad, D. Ismael llevó a alumnos de 9.º C a la biblioteca. A las 12, finalización de la hora, D. Ismael los acompañó de nuevo al aula, situada en el pasillo de la segunda planta del edificio de Secundaria. Una vez allí, el alumno Octavio abrió la puerta del aula mientras un profesor continuaba dando clases. Brigida, alumna que estaba dentro del aula le dijo a Octavio que se fuera, que aún quedaban tres minutos.

En ese momento D. Ismael comenzó a gritar al alumno Octavio, lo cogió por un brazo y lo estampó (palabra usada por los alumnos) contra la pared, que retumbó, haciéndole daño en un hombro. A consecuencia de estos hechos, el menor ha sufrido una fuerte contusión en el hombro precisando asistencia médica.

Estos hechos han sido contrastados con todas las partes implicadas, profesores, alumnos, familia y el propio interesado y constituyen un gravísimo incumplimiento de las obligaciones que corresponden al trabajador en su condición de profesor de un centro educativo. Los hechos relatados suponen una falta grave de respeto y malos tratos a un miembro de la comunidad educativa del centro, concretamente un alumno, cuya integridad física y dignidad personal vienen amparadas, además de por el ordenamiento común, por la protección exigida por la Ley Orgánica 8/1985 de 3 de julio, reguladora del Derecho a la Educación, en su artículo 6, apartados b) y f), y por la Ley 17/2007 de 10 de diciembre, de Educación de Andalucía, en su artículo 7.2, apartados g) y k). Tales hechos son además frontalmente contrarios a los fines y principios educativos promovidos, respecto a la actividad docente, por las leyes citadas y por la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación en sus artículos 1, 2 y 91.

El Centro no puede permitir hechos tan graves, que perturban la convivencia de la comunidad educativa y afectan gravemente al desarrollo de su proyecto educativo, en consonancia con los principios inspiradores de nuestro sistema educativo y de los propios principios fundamentales de respeto y trabajo sobre los que se sustenta toda nuestra labor.

Por lo expuesto, y de conformidad con lo dispuesto en el artículo 54.2. c) del ET y artículo 82 del Convenio Colectivo de la enseñanza privada, mediante la presente se procede a resolver su contrato de trabajo con efectos del día de hoy".

Cuarto.—No consta que D. Ismael ostente o haya ostentado en el año anterior a octubre de 2010 la condición de representante legal de los trabajadores.

Quinto.—El día 10-11-2010 se presentó papeleta de conciliación celebrándose el actor el día 1-12-2010 sin avenencia. El día 12-11-2010 se presentó demanda.

Tercero.—Contra dicha sentencia se interpuso recurso de suplicación por el demandado que fue impugnado de contrario.


FUNDAMENTOS JURÍDICOS


 
Primero.—La sentencia de instancia estimando la demanda inicial del proceso declaró improcedente el despido del actor verificado por la demandada el 21 de octubre de 2011, condenando a ésta a optar entre readmitir al trabajador o abonarle una indemnización de 96.216,75 euros, con obligación de abono, en todo caso de los salarios dejados de percibir desde la fecha del despido y hasta la notificación de dicha sentencia, a razón de 89,40 euros diarios.

Contra dicha sentencia interpone la empresa condenada recurso de suplicación, que se impugna de contrario por el actor, estructurándose el recurso en cinco motivos formulados al amparo de los apartados b) y c) del artículo 191 de la Ley de Procedimiento Laboral --hoy artículo 193 de la Ley 36/2011 de 10 de octubre, reguladora de la Jurisdicción Social--.

En el primero de los motivos, con fundamento, según se expresa, en error grave en la apreciación de la prueba e infracción de norma legal de prueba, y al amparo de lo establecido en el artículo 191.b) de la Ley de Procedimiento Laboral, con invocación conjunta (sic) del motivo de suplicación recogido en la letra c) del artículo 191 LPL, se denuncia la infracción de lo dispuesto en los artículos 218.1, 326.1 y 376 de la vigente Ley de Enjuiciamiento Civil, en relación con lo dispuesto en el Disposición adicional primera de la LPL, interesando se decrete la nulidad de la sentencia recurrida y, subsidiariamente, se revisen los hechos declarados probados en el ordinal segundo de la sentencia impugnada, quedando el mismo redactado en los términos siguientes: "El menor salió del aula y cerró la puerta, ante lo cual D. Ismael lo cogió con firmeza por los brazos y lo empujó contra la pared del pasillo en el que se encontraban mientras le llamaba la atención por entender que había faltado al respeto a un profesor", lo que se entiende referido al segundo párrafo de ese hecho probado segundo, no al resto, en que se da cuenta del contexto en que se produjeron los hechos y de las actuaciones que siguieron a ello.

La parte recurrente, sin referir en ningún momento por qué estima infringidos los preceptos citados realiza una extensa exposición, manifestando que el relato contenido en el párrafo segundo del hecho probado segundo "reproduce literalmente la versión de los hechos ofrecida por el demandante en el acto del juicio, sin que ninguna otra prueba la corrobore y a pesar de que entra en contradicción con el resto de las pruebas testifical, documental y pericial por lo que estima que la Juzgadora de instancia ha realizado una peculiar aplicación de la inversión de la carga de la prueba en el despido disciplinario y de la presunción de inocencia, acogiendo una efectiva presunción de veracidad de las afirmaciones del actor que carece de fundamento legal y de apoyo probatorio".

Pero esa argumentación, a través de la cual se viene a aducir la existencia de una indebida presunción de veracidad de la versión de los hechos dada por el actor, que se dice absolutamente novedosa y contraria a la que resulta de las otras pruebas testificales, documentales y periciales, no puede ser acogida, dado que, la versión de los hechos consignada en la sentencia de instancia, en concreto el párrafo a que se refiere el motivo se infiere de lo expresado por el propio recurrente, y la carga de probar los hechos imputados como justificativos del despido incumbe a la parte demandada, conforme a lo prevenido en los artículos 55.4 del ET y 105.1 de la LPL, salvo en el caso de expresa aceptación por parte del trabajador, lo que no ocurre en el presente supuesto en que tanto en sus manifestaciones anteriores como en el acto del juicio el actor negó la veracidad de los hechos que se le imputaban por la demandada, dando siempre una versión esencialmente coincidente con la reflejada en el hecho probado segundo, que además fue corroborada por algunos testimonios, aunque hubo otros que ofrecieron una versión distinta. Y, siendo así, ha de tenerse en cuenta que la facultad de valorar la prueba de interrogatorio de las partes y de las pruebas testifical y pericial corresponde al Juzgador de instancia, que, a tenor de lo establecido en los artículos 316, 376 y 348 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, ha de hacerlo conforme a las reglas de la sana crítica, sin que en el presente caso se aprecie que la Juzgadora de instancia al efectuar la valoración de la prueba para fijar el relato de hechos probados haya vulnerado esas reglas.

En el fondo lo que pretende la recurrente a través de este motivo es quitar validez o eficacia a lo declarado en el párrafo segundo del hecho probado segundo, sustituyéndolo por el texto anteriormente indicado. Pero tampoco por esta vía revisoria puede modificarse el hecho probado, dado que la pretendida revisión se funda en medios probatorios que no son hábiles a estos efectos (tales como el testimonio de otro profesor, D. Luis Alberto, las cartas del actor al Coordinador y a los padres del menor, en las que además se limita a dar la misma versión o a pedir disculpas, o simples opiniones de un perito), por lo que el motivo no puede prosperar y se impone su rechazo.

Segundo.—En el motivo segundo, con fundamento asimismo, según se expresa, en error grave en la apreciación de la prueba, y al amparo de lo establecido en el artículo 191.b) de la Ley de Procedimiento Laboral, interesa la recurrente la revisión del párrafo tercero del hecho probado segundo, al objeto de que se añada al mismo que se le prescribió Ibuprofeno 600, si dolor, y control por su pediatra, y que el menor ha presentado con relación a lo ocurrido un componente afectivo de tipo ansioso, inquietud y tensión. Pero no se accede a dicha revisión, dado que, aunque el primer inciso queda acreditado por el parte de asistencia médica, carece de relevancia, de acuerdo con lo que seguidamente se dirá. Y en cuanto al resto se impone su rechazo, dado que el informe pericial que trata de hacer valer la recurrente ya fue tenido en cuenta y valorado por la Juzgadora de instancia, y en el mismo se expresa que, según manifiesta el propio menor lo ocurrido no le ha afectado y que se encuentra bien.

Tercero.—La misma suerte adversa ha de seguir el motivo tercero del recurso en que, con la misma invocación de error grave en la apreciación de la prueba, y al amparo de lo establecido en el artículo 191.b) de la Ley de Procedimiento Laboral, se solicita la revisión del párrafo cuarto del hecho probado segundo para que se añada al mismo que "D. Ismael ha sido objeto de llamadas de atención, verbales y por escrito, con anterioridad a octubre de 2010 por su falta de respeto y mala relación personal con los alumnos, concretamente el 19 de noviembre de 2008 con relación a las quejas recibidas por su mala relación con el alumnado, el 10 de enero de 2005 en relación con los incidentes que derivaron en la reunión de 1 de diciembre de 2004 por el inadecuado lenguaje empleado con los alumnos y el 10 de junio de 2008 con relación a la entrevista del 5 de junio anterior ante denuncia de una madre por falta de respecto a su hija". Y se accede a ello, con independencia de su relevancia a los efectos del recurso, dado que, esos hechos se aceptan como ciertos por el actor impugnante del recurso.

Cuarto.—En los motivos cuarto y quinto, por el cauce procesal del apartado c) del artículo 191 de la LPL denuncia el recurrente la infracción de lo dispuesto en el artículo 54.2.c) y d) del Estatuto de los Trabajadores en relación con lo dispuesto en los artículos 82 y 86 del VIII Convenio Colectivo Nacional de Centros de Enseñanza Privada de Régimen General o enseñanza reglada sin ningún nivel concertado o subvencionado, publicado e inscrito por resolución de 10 de abril de 2006 de la Dirección General de Trabajo, publicada en el BOE de 26 de abril de 2006, así como de la jurisprudencia contenida en las sentencias que cita (motivo cuarto) y la infracción del artículo 58 del Estatuto de los Trabajadores en relación con lo prescrito en el artículo 86 del Convenio citado (motivo quinto).

Alega la recurrente --en relación con la infracciones denunciadas en el motivo cuarto-- que la conducta del trabajador despedido constituye una falta grave de respeto y malos tratos de palabra u obra a un miembro de la comunidad educativa del centro, aludiendo a una sentencia de esta Sala de fecha 10/07/2007 n.º 2347/2007 que considera que el tipo asociado con la transgresión de la buena fe contractual se hace extensivo si las ofensas se dirigen a cualquier tercero que tenga relación directa o indirecta con la actividad de la empresa, como en el caso del monitor o profesor que ofende sexualmente a sus alumnas. Y en relación con lo denunciado en el motivo quinto y último razona que la acción del profesor se corresponde con la infracción prevista en el artículo 82 del Convenio aplicable constituyendo una falta muy grave e incumbiendo a la empresa, no al Juez, decidir cual sea, de entre las previstas para este tipo de faltas, la sanción aplicable.

Pero, manteniéndose inalterada la relación de hechos probados de la sentencia --a excepción de la adición solicitada en el motivo tercero a que se ha dado lugar--, debe concluirse que los hechos que han quedado acreditados carecen de gravedad suficiente para ser calificados como falta muy grave, sancionable por tanto con despido, dado que, la conducta del actor en los términos en que aparece reflejada en el hecho probado segundo fue la de un profesor que, ante una actuación de un alumno que irrumpió con alboroto en el aula en que otro profesor estaba ejerciendo sus funciones, le sujetó por los hombros y le reprendió por su actuación, reprensión que reiteró también seguidamente el profesor Coordinador de secundaria, tras haberles hecho pasar a su despacho, concluyendo la cuestión sin que el citado Coordinador hubiere dado importancia al asunto.

Como acertadamente razona la Magistrada de instancia, aunque hubo un contacto físico entre profesor y alumno, este se limitó a haber agarrado el primero al segundo con firmeza mientras le reprendía, actitud que al haber quedado proscrita de la práctica educativa generó un desconcierto evidente entre los alumnos, pero en ningún caso consta agresión física directa o indirecta consistente en golpear, empujar o estampar al menor contra la pared, sin que del informe de consulta médica se desprenda signo alguno de agresión, dado que, no consta la existencia de hematomas, siendo el juicio clínico que figura en el parte del centro médico a donde fue llevado el menor por su madre y donde fue explorado y se le realizaron radiografias --que presumiblemente se basó en la manifestación del propio paciente--, de "contusión", sin que se refleje siquiera su localización ni tamaño, y siendo meramente preventiva la prescripción de Ibuprofeno (para el caso de dolor).

Y, siendo así, la Sala estima, en coincidencia con la Juzgadora de instancia, que aunque el profesor demandante se hubiere excedido en su comportamiento al no observar la exigencia impuesta por la Dirección del centro de evitar cualquier tipo de contacto físico con los alumnos, no parece en absoluto proporcionado que el solo hecho de haber reprendido al menor por su conducta alborotadora, mientras le sujetaba por los hombros, no constando que con anterioridad hubiere incurrido en situaciones similares, sea constitutivo de la falta grave de respeto y malos tratos, de palabra u obra, prevista en el artículo 82 del Convenio Colectivo aplicable como falta muy grave, y merecedora, por tanto, de la sanción de despido, la más grave que puede imponerse a un trabajador, por lo que, no cabe apreciar la concurrencia de las infracciones denunciadas y debe desestimarse el motivo y el recurso confirmando la sentencia impugnada.


FALLAMOS


 
Desestimamos el recurso de suplicación interpuesto por el COLEGIO DE SAN FRANCISCO DE PAULA, S.L. contra la sentencia de fecha 14 de enero de 2011, dictada por el Juzgado de lo Social n.º 8 de Sevilla en virtud de demanda en su contra presentada por Ismael; y, en consecuencia, confirmamos la sentencia recurrida.

Acordamos la pérdida del depósito y de la consignación efectuados por la empresa demandada para recurrir, a los que, una vez que sea firme esta resolución, se dará el destino legalmente establecido.

Condenamos a la empresa recurrente al pago los honorarios del Letrado del actor recurrido, por la impugnación del recurso, en cuantía de seiscientos euros (600 €) que, en caso de no satisfacerse voluntariamente, podrán interesarse ante el Juzgado de lo Social de instancia, por ser el único competente para la ejecución de sentencias, según el artículo 235.2 Ley de Procedimiento Laboral.

Notifíquese esta sentencia a las partes y al Excmo. Sr. Fiscal de este Tribunal, advirtiéndose que, contra ella, cabe recurso de Casación para la Unificación de Doctrina, que podrá ser preparado dentro de los DIEZ DÍAS hábiles siguientes a la notificación de la misma, mediante escrito dirigido a esta Sala, firmado por abogado -caso de no constar previamente, el abogado firmante deberá acreditar la representación de la parte-, con tantas copias como partes recurridas, expresando el propósito de la parte de formalizar el recurso; y en el mismo deberá designarse un domicilio en la sede de la Sala de lo Social del Tribunal Supremo a efectos de notificaciones, con todos los datos necesarios para su práctica y con los efectos del apartado 2 del artículo 53 LRJS.

En tal escrito de preparación del recurso deberá constar: a) exposición de "cada uno de los extremos del núcleo de la contradicción, determinando el sentido y alcance de la divergencia existente entre las resoluciones comparadas, en atención a la identidad de la situación, a la igualdad sustancial de hechos, fundamentos y pretensiones y a la diferencia de pronunciamientos"; b) "referencia detallada y precisa a los datos identificativos de la sentencia o sentencias que la parte pretenda utilizar para fundamentar cada uno de los puntos de contradicción"; c) que las "sentencias invocadas como doctrina de contradicción deberán haber ganado firmeza a la fecha de finalización del plazo de interposición del recurso", advirtiéndose, respecto a las sentencias invocadas, que "Las sentencias que no hayan sido objeto de expresa mención en el escrito de preparación no podrán ser posteriormente invocadas en el escrito de interposición".

Se advierte a la empresa que, si recurre, deberá acreditar ante esta Secretaría haber efectuado el depósito de 600 €, en la Cuenta de Depósitos y Consignaciones, abierta en la entidad Banesto, en la Cuenta-Expediente n.º 4052-0000-35-1466-11, especificando en el campo concepto del documento resguardo de ingreso que se trata de un "Recurso".

Únase el original de esta sentencia al libro de su razón y una certificación de la misma al presente rollo, que se archivará en esta Sala.

Así por esta nuestra sentencia, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.


Este documento reproduce el texto oficial distribuido por el Centro de Documentación Judicial (CENDOJ). Lex Nova se limita a enriquecer la información, respetando la integridad y el sentido de los documentos originales.
 
 
Checkpoint Connect
eCustomer Lexnova.es
 
Acceso a través de Internet a información jurídica relacionada con el Derecho