Jurisprudencia
 
 
 
Buscador de jurisprudencia
          
 
 
ImprimirImprimir    
 

Sentencia T.S.J. Andalucía 3985/2009, de 17 de noviembre


 RESUMEN:

Incapacidad permanente absoluta. Denegación. Doctrina del Tribunal Supremo.

SENTENCIA

En el recurso de suplicación interpuesto por D.ª Flor, representado por el Sr. Letrado D. Mariano J. Porras Tenllado, contra la sentencia dictada por el Juzgado de lo Social n.º 7 de Sevilla en sus autos núm. 1124/08; ha sido Ponente el Iltmo. Sr. DON JOSÉ JOAQUÍN PÉREZ BENEYTO ABAD, Magistrado.


ANTECEDENTES DE HECHO


 
Primero.-Según consta en autos, la recurrente fue demandante contra INSS, TGSS, MUTUA CEUTA SMAT, PELUQUERÍA LEBRÓN MARTINEZ S.L., en demanda de reconocimiento de la prestación por incapacidad permanente absoluta, se celebró el juicio y el 2 de junio de dos mil nueve se dictó sentencia por el referido Juzgado, desestimando la pretensión.

Segundo.-En la citada sentencia y como hechos probados se declararon los siguientes:

"-I-

La actora, Flor sufrió accidente de trabajo.12 de febrero de 2007 mientras prestaba sus servicios de limpiadora para Peluquería Lebrón Martínez SL, asegurado por la Mutua Ceuta Smat consistente a contusión en rodilla izquierda, iniciando proceso de incapacidad temporal por dicha contingencia, de la que fue alta médica el 26 de marzo de 2007, expedida por la Mutua a fin de que continuase siendo atendida de su rodilla por el servicio público de salud.

-II-

Al día siguiente, 27 de marzo de 2007, la actora causó baja por incapacidad temporal derivada de enfermedad común.

-III-

El 26 de marzo de 2008 la actora causó alta médica con propuesta de invalidez.

-IV-

Mediante resolución del INSS de 5 de mayo de 2008 la actora fue declarada en situación de incapacidad permanente total derivada de enfermedad común.

-V-

El INSS dictó resolución de 9 de mayo de 2008 declarando que la incapacidad temporal iniciada por la actora el 27 de marzo de 2008 era debida al accidente de trabajo.

-VI-

La actora presenta un cuadro clínico de lumboartrosis, espondilosis bilateral L5, anterolistesis grado II-III en L5-S1 y gonartrosis izquierda. Sigue tratamiento de salud mental.

Ello le impide realizar tareas que requieran esfuerzos moderados de raquis lumbar, sobrecargas de rodilla izquierda, bipedestación y deambulación prolongada.

-VII-

Se ha interpuesto reclamación previa. "

Tercero.-La demandante recurrió en suplicación contra tal sentencia, siendo impugnada por la Mutua demandada.


FUNDAMENTO DE DERECHO


 
Único.-Frente a la sentencia desestimatoria de la pretensión de reconocimiento de la prestación por incapacidad permanente absoluta, derivada de accidente laboral, se alza la demandante por el cauce del apartado c) del art 191 LPL, denunciando la infracción del art. 137.5 LGSS argumentando que con las patologías que padece no solo le impide desarrollar su profesión de limpiadora sino ninguna otra ya que debe evitar la bipedestación y la marcha prolongada, lo que sumado a su trastorno ansioso depresivo, hacen nula su capacidad residual.

El art. 137.5 de la Ley General de la Seguridad Social, en su redacción anterior a la Ley 24/1.997 de 15 de julio, norma aplicable para la calificación de la incapacidad permanente, por remisión de la Disposición Transitoria quinta bis también introducida por esta Ley, define a la incapacidad permanente absoluta como "la que inhabilite por completo al trabajador para toda profesión u oficio".

Este precepto ha sido interpretado por el Tribunal Supremo en reiteradas sentencias, en las que declara que: "no basta la posibilidad teórica y abstracta de realizar un trabajo, sino que ha de estarse a la realidad concreta del enfermo y su capacidad residual, pues la realización de una actividad laboral, por liviana que sea, incluso la sedentaria, sólo puede realizarse mediante la asistencia diaria al lugar de trabajo y la permanencia en el mismo durante toda la jornada laboral" (sentencia de 25 de marzo de 1988), y "debe poder ejecutarse con un mínimo de profesionalidad, rendimiento y eficacia, en régimen de dependencia de un empresario durante toda la jornada laboral, sujetándose a un horario y con las exigencias de todo orden que comporta la integración en una empresa, dentro de un orden establecido y en interrelación con otros compañeros" (sentencias de 12 de julio de 1.986, 30 de septiembre de 1.986), "por cuanto no es posible pensar que en el amplio campo de las actividades laborales exista alguna en la que no sean exigibles esos mínimos de dedicación, diligencia y atención que son indispensables en el más simple de los oficios y en la última de las categorías profesionales, salvo que se den un singular afán de superación y espíritu de sacrificio por parte del trabajador y un grado intenso de tolerancia en el empresario." (sentencia de 21 de octubre de 1988).

Conforme a la doctrina jurisprudencial expuesta, la incapacidad permanente absoluta debe declararse cuando "el conjunto de deficiencias físicas que padece el trabajador determinen una inhabilitación completa para el desempeño eficaz de toda profesión u oficio, al no estar en condiciones de acometer ningún quehacer productivo, pues las aptitudes que le restan carecen de suficiente relevancia en el mundo económico como para concertar alguna relación de trabajo retribuida." (sentencias de 18 de enero de 1988 y 25 de enero de 1988).

Por lo tanto la incapacidad permanente absoluta exige la concurrencia de una discapacidad orgánica o funcional definitiva, que reduzca la capacidad de ganancia hasta el extremo de impedir el desempeño de cualquier actividad profesional retribuida, debiendo reconocerse incluso a quien, manteniendo posibilidades de ejecución de ciertas tareas, se encuentre sin facultades físicas bastantes para responder a las exigencias de eficacia y productividad existentes en el mundo laboral, falta de aptitudes físicas que equivalen de hecho a una inhabilidad absoluta para cualquier tipo de trabajo o empleo.

En el presente caso, las dolencias que padece la recurrente le limitan para realizar actividades laborales que exijan esfuerzos moderados de raquis lumbar, sobrecargas de rodilla izquierda, bipedestación y deambulación prolongada, ya que además de ser sus dolencias artrósicas y degenerativas propias de su edad (54 años), no acredita la existencia de ese trastorno ansioso- depresivo, ni que las dolencias lumbares tengan las consecuencias limitantes que describe en su recurso, por lo que está facultada para realizar eficazmente trabajos sedentarios y livianos e incorporarse al mercado de trabajo, al conservar la movilidad en general, y la capacidad visual, auditiva y sensorial, facultades que le permiten ejercer eficazmente una prestación de servicios por cuenta propia o ajena, y sin que podamos tener en cuenta el cuadro de dolencias más agravado en el que se funda el recurso, al no haber solicitado la incorporación de las mismas al relato fáctico, por lo que la Sala debe contemplar únicamente el estado físico descrito por el Magistrado en la sentencia, por lo que debemos desestimar el recurso de suplicación interpuesto y confirmar la sentencia de instancia.

Vistos los precedentes preceptos legales y los de general aplicación.


FALLAMOS


 
Con desestimación del recurso de suplicación interpuesto por D.ª Flor, contra la sentencia dictada por el Juzgado de lo Social n.º 7 de Sevilla en sus autos núm. 1124/08, en los que la recurrente fue demandante contra INSS, TGSS, MUTUA CEUTA SMAT, PELUQUERÍA LEBRÓN MARTINEZ S.L., en demanda de reconocimiento de la prestación por incapacidad permanente absoluta, derivado de accidente de trabajo, y como consecuencia confirmamos dicha sentencia.

Notifíquese esta sentencia a las partes y al Excmo. Sr. Fiscal de este Tribunal, advirtiéndose que, contra ella, cabe recurso de Casación para la unificación de doctrina, que podrá ser preparado dentro de los DIEZ DÍAS hábiles siguientes a la notificación de la misma, mediante escrito dirigido a esta Sala, así como que transcurrido el término indicado, sin prepararse recurso, la presente sentencia será firme.

Una vez firme esta sentencia, devuélvanse los autos al Juzgado de lo Social de referencia, con certificación de esta resolución, diligencia de su firmeza y, en su caso, certificación o testimonio de la posterior resolución que recaiga.

Únase el original de esta sentencia al libro de su razón y una certificación de la misma al presente rollo, que se archivará en esta Sala.

Así por esta nuestra sentencia, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.


Este documento reproduce el texto oficial distribuido por el Centro de Documentación Judicial (CENDOJ). Lex Nova se limita a enriquecer la información, respetando la integridad y el sentido de los documentos originales.
 
 
Checkpoint Connect
Practicum Recursos Humanos 2015
 
Acceso a través de Internet a información jurídica relacionada con el Derecho