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Sentencia T.S. (Sala 4) de 14 de febrero de 2011


 RESUMEN:

Accidente de trabajo "in itinere": Concepto y requisitos. Concepto de domicilio. Lugar cerrado en el que el trabajador desarrolla su vida familiar y privada. A efectos del accidente in itinere queda fuera de este concepto el jardín o la finca. Confirma la sentencia que declara accidente de trabajo el sufrido por el trabajador al caer de la motocicleta en la finca de su casa cuando se dirigía al trabajo.

En la Villa de Madrid, a catorce de Febrero de dos mil once.

Vistos los autos pendientes ante la Sala en virtud de recurso de casación para la unificación de doctrina interpuesto en nombre y representación de Mutua MUTUAL CYCLOPS, contra sentencia de fecha 10 de marzo de 2010 dictada por la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Galicia, en el recurso núm. 3650/06, por la que se resuelve el recurso de suplicación interpuesto por la ahora recurrente contra la sentencia de fecha 15 de mayo de 2006, en autos núm. 202/06 seguidos por Don Raúl frente a INSTITUTO NACIONAL DE LA SEGURIDAD SOCIAL (INSS), MUTUA MUTUAL CYCLOPS, IGIFE CONSTRUCCIONES, S.L. y SERVICIO GALLEGO DE SALUD, en reclamación de Derechos.

Han comparecido en concepto de recurridos, el Letrado de la Administración de la Seguridad Social, D. Andrés R. Trillo García, en nombre y representación del Instituto Nacional de la Seguridad Social, y el Letrado D. Rogelio González Carracedo, en nombre y representación de Raúl.

Es Magistrado Ponente el Excmo. Sr. D. Jose Luis Gilolmo Lopez,


ANTECEDENTES DE HECHO


 
Primero.-Con fecha 15 de mayo de 2006, el Juzgado de lo Social núm. 1 de Vigo dictó sentencia en la que consta la siguiente parte dispositiva: "Que estimando la demanda interpuesta por D. Raúl contra la empresa Igife Construcciones, S.L., la Mutua Mutual Cyclops, el Instituto Nacional de la Seguridad Social y el Servicio Galego de Saúde, debo revocar y revoco las resoluciones de dicho Instituto que consideraron que la incapacidad temporal iniciada por el actor el día 13 de enero de 2.005 derivaba de accidente no laboral y declaro que dicha incapacidad deriva de accidente de trabajo y condeno a dichos demandados a estar y pasar por las anteriores declaraciones y a la Mutua a que le haga efectivas las prestaciones sanitarias y económicas que procedan, con responsabilidad subsidiaria del Instituto Nacional de la Seguridad Social respecto a las prestaciones económicas para el caso de insolvencia de la Mutua. ".

Segundo.-En dicha sentencia se declararon probados los siguientes hechos:

" 1. El demandante D. Raúl, mayor de edad, que figura afiliado y en alta en la Seguridad Social, Régimen General, con el número NUM000, viene trabajando desde el 9 de diciembre de 2.004 para la empresa Igife Construcciones, S.L., dedicada a la actividad de construcción, haciéndolo como peón.

2. El actor fue dado de baja por Mutual Cyclops, aseguradora de las contingencias profesionales de los empleados de la empresa demandada, el día 13 de enero de 2.005 con diagnóstico de fractura del extremo superior de tibia derecha cerrada.

3. Mediante escrito de fecha 25 de febrero de 2.005 la Mutua le notificó al demandante el rehúse del siniestro por no cumplir los requisitos para ser considerado accidente laboral y, presentada por el trabajador reclamación previa ante la Mutua el 13 de marzo, no consta que le fuese contestada.

4. Instado por el trabajador expediente de determinación de contingencias, el Equipo de Valoración de Incapacidades, previo informe emitido en fecha 26 de octubre, formuló el día 24 de noviembre a la Dirección Provincial del Instituto Nacional de la Seguridad Social en Vigo el preceptivo pero no vinculante dictamen propuesta acordando declarar como contingencia de la incapacidad temporal el accidente no laboral, dictamen propuesta así asumido por dicho Instituto que dictó resolución con fecha 24 de enero de este año declarando el carácter común (accidente no laboral) de la incapacidad temporal iniciada por el demandante el día 13 de enero de 2.005. El día 3 de febrero interpuso el beneficiario reclamación previa que le fue desestimada por dicho Instituto mediante resolución de fecha 27 de febrero.

5. El demandante prestaba servicios para la empresa demandada en horario de 7 a 13 y de 14,30 a 19 horas, yendo a comer a mediodía a su domicilio en As Neves, desplazándose en motocicleta. El día 13 de enero de 2.005 sobre las 14 horas, una vez terminó de comer en su casa, cogió la motocicleta para dirigirse de nuevo al trabajo y antes de salir de la finca de su casa para incorporarse a la carretera general, conduciendo la motocicleta de la mano, resbaló y se cayó dentro de su propiedad, sufriendo fractura de meseta tibial derecha.".

Tercero.-La citada sentencia fue recurrida en suplicación por Mutua Mutual Cyclops ante la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Galicia, la cual dictó sentencia en fecha 10 de marzo de 2010, en la que dejando inalterada la declaración de hechos probados de la sentencia de instancia, consta la siguiente parte dispositiva: "Que desestimando el Recurso de Suplicación interpuesto por la representación procesal de la Mutua de Accidentes de Trabajo CYCLOPS (MUTUAL CYCLOPS), contra la sentencia de fecha quince de mayo de dos mil seis, dictada por el Juzgado de lo Social número uno de los de Vigo, en proceso promovido por don Raúl, frente al Instituto Nacional de la Seguridad, la Mutua recurrente, el Servicio Galego de Saúde y la empresa IGIFE CONSTRUCCIONES, S.L., debemos confirmar y confirmamos la sentencia recurrida. De acuerdo con lo dispuesto en el art. 202 de la Ley de Procedimiento Laboral, ha de darse el destino legal a los depósitos para recurrir. Y, conforme al art. 233.1 de la Ley de Procedimiento Laboral, la Mutua recurrente ha de abonar los honorarios del Letrado del actor -impugnante de su recurso, que se fijan en la cantidad de trescientos euros (300 €). ".

Cuarto.-Por el Procurador D. Francisco de Paula Martín Fernández, en nombre y representación de Mutual Mutua MUTUAL CYCLOPS, se preparó recurso de casación para unificación de doctrina. En su formalización se invocó como sentencia de contraste la dictada por la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Galicia, de fecha 20 de noviembre de 2000, recurso núm. 3212/97.

Quinto.-Por providencia de esta Sala de fecha 23 de septiembre de 2010, se procedió a admitir el citado recurso; habiéndose impugnado por el actor y absteniéndose el INSS de formular alegaciones (remitiéndose a la Sentencia que se dicte), pasaron las actuaciones al Ministerio Fiscal, que presentó escrito en el sentido de considerar improcedente el recurso, e instruido el Magistrado Ponente, se declararon conclusos los autos, señalándose para votación y fallo el día 8 de febrero de 2010, en el que tuvo lugar.


FUNDAMENTOS DE DERECHO


 
Primero.-La sentencia de la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Galicia de 10 de marzo de 2010 (R. 3650/06) desestimó el recurso de suplicación de la Mutua Cyclops y confirmó así la sentencia dictada por el Juzgado de lo Social n.º 1 de Vigo el 15 de mayo de 2006 que había acogido favorablemente la demanda rectora de las actuaciones y, revocando la resolución del INSS, había declarado que la Incapacidad Temporal (IT) iniciada por el actor el día 13 de enero de 2005 derivaba de accidente de trabajo, condenando al INSS y a la Mutua a estar y pasar por tal declaración, y a la Mutua a que le hiciera efectivas las prestaciones sanitarias y económicas que procedieran, con responsabilidad subsidiaria del INSS respecto a estas últimas para el caso de insolvencia de la primera.

La sentencia recurrida mantuvo inalterado -por incombatido- el relato fáctico de instancia, que había tenido por probados, entre otros hechos que no son de interés para el debate, los siguientes: 1.º) Mutual Cyclops, aseguradora de las contingencias profesionales de los empleados de la empresa en la que el actor prestaba sus servicios desde el 9 de diciembre de 2004 como peón de la construcción, dio de baja al demandante el día 13 de enero de 2005, con diagnóstico de fractura del extremo superior de tibia derecha cerrada, pero por escrito del 25 de febrero de 2005 le notificó el rehúse del siniestro por no considerarlo accidente laboral. 2.º) El actor trabajaba en horario de 7 a 13 y de 14,30 a 19 horas, yendo a comer a mediodía a su domicilio en la localidad de As Neves, desplazándose en motocicleta. 3.º) El día 13 de enero de 2005, sobre las 14 horas, una vez terminó de comer en su casa, cogió la motocicleta para dirigirse de nuevo al trabajo y antes de salir de la finca de su casa para incorporarse a la carretera general, conduciendo la motocicleta de la mano, resbaló y se cayó dentro de su propiedad, sufriendo fractura de meseta tibial derecha. 3.º) Tras haberse instado por el trabajador demandante expediente de determinación de contingencias, el INSS, por resolución de 24 de enero de 2006, asumiendo el preceptivo dictamen propuesta elaborado por el Equipo de Valoración de Incapacidades, declaró el carácter común (accidente no laboral) de la IT iniciada el 13 de enero de 2005.

Denunció la Mutua en suplicación la infracción del articulo 115.2.a) LGSS de 1.994, así como la jurisprudencia representada por las SSTS de 19-1-2005 y 24-9-1997, al considerar, en esencia, que la finca donde sucedió el accidente, que se decía cerrada, tiene el concepto jurídico de domicilio, por lo que aquél, a su entender, se produjo en el interior del domicilio del trabajador. La Sala, amparándose en la jurisprudencia de las SSTS de 11-7-1954, 28-2-2001, 19-1-2005 y 26-2-2008, rechazó tal denuncia, tras razonar que "el problema en este caso estriba únicamente en si el trabajador se encuentra o no en el trayecto protegido, esto es, si ha iniciado ya el recorrido que es necesario recorrer para ir al trabajo, y en esta ocasión así es, puesto que el encontrarse en la finca de su propiedad guiando la motocicleta para tomar la vía pública supone sin lugar a dudas que el accidentado realizaba el trayecto que efectúa ordinariamente con la finalidad de ir al trabajo, por lo que no cabe sino concluir que se produjo el accidente in itinere al que se refiere el art. 115.2.a) de la LGSS ".

Segundo.-Para acreditar el requisito de la contradicción, la recurrente ha señalado como sentencia referencial la de 20 de noviembre de 2000 (R. 3212/97), de la propia Sala de lo Social de Galicia, que confirmó el pronunciamiento de instancia, favorable a la tesis de la Mutua y desestimatoria de la demanda interpuesta por el trabajador, en la que pretendía que se declarara que su IT traía causa en un accidente laboral.

Esta sentencia resolvió un supuesto semejante al anterior, en el que el actor, sobre las 13,20 horas del día 17 de diciembre de 1996, cuando salía de su domicilio, una vivienda unifamiliar, sufrió una caída al final de una rampa existente tras las escaleras de acceso a la vivienda. Ese día, su jornada laboral comenzaba a las 14 horas y la Sala consideró que no se trataba de una accidente de trabajo in itinere porque la caída que ocasionó la IT se produjo, según explica literalmente, "antes de comenzar el trayecto hasta su centro de trabajo aunque en hora próxima al inicio de su jornada laboral, es decir, dentro de los límites de su domicilio o residencia que, por sus características (vivienda unifamiliar), abarca no sólo la parte calificable de vivienda, en que normalmente se desarrolla la convivencia familiar, si no también la finca o el terreno que la circunda, de la que es consustancial y que sirve para identificarla".

Tercero.-Concurre el requisito de contradicción que el art. 217 LPL exige como presupuesto previo al examen de la cuestión de fondo debatida, sin que el mismo haya sido cuestionado por el INSS, por el trabajador recurrido, ni por el Ministerio Fiscal, porque, ante supuestos muy semejantes, las resoluciones sometidas al juicio de identidad han otorgado respuestas claramente diferentes. Ambos accidentes se producen cuando los demandantes se disponen a acudir a sus respectivos puestos de trabajo: en la recurrida, al caerse mientras conducía o llevaba de la mano la motocicleta, antes de incorporarse a la carretera general y dentro de la finca, también de su propiedad, en la que se encuentra situada la vivienda que habita; en la referencial, al sufrir una caída cuando salía de su domicilio, al final de la rampa existente tras las escaleras de acceso a la vivienda unifamiliar. En ambos casos, pues, los trabajadores ya habían salido de sus viviendas, entendiendo éstas como el lugar cerrado en el que pernoctan y en el que desarrollan las actividades características de la vida personal, privada e íntima, y los accidentes se produjeron cuando ya habían iniciado el recorrido que directamente les conducía a sus respectivos puestos de trabajo. Pese a esa sustancial identidad subjetiva y objetiva, que no queda desvirtuada por el hecho de que en el primer caso la finca en la que está ubicada la vivienda pueda ser de la total propiedad del trabajador y en el otro tal vez fuera compartida al tratarse de una escalera de acceso, aunque en ambos se trataba de terreno circundante, las soluciones otorgadas son absolutamente contrarias porque la resolución recurrida aprecia la existencia de contingencia profesional mientras que la sentencia de contraste la rechaza. El dato verdaderamente relevante no es el título jurídico en virtud del cual se ocupa la vivienda ni la forma que adquiera el terreno que la circunda sino que en los dos casos el accidente se produjo inmediatamente después de abandonar aquél lugar cerrado que permite el desarrollo de las actividades familiares y personales privadas y mientras los actores se dirigían directamente a sus respectivos puestos de trabajo.

Cuarto.-El presente recurso, en el que la Mutua reitera su denuncia de vulneración, por aplicación indebida según dice, del art. 115.2.a) de la LGSS e inaplicación del 117 del mismo texto normativo, así como la jurisprudencia representada ahora por nuestra sentencia de 26 de febrero de 2008, no debe prosperar.

En efecto, como esta Sala ha señalado con reiteración (por todas, TS 19-1-2005 y 22-3-2007, R. 6543/03 y 210/06), la idea básica que subyace en la construcción jurisprudencial del accidente "in itinere" es que solo puede calificarse como tal aquél que se produce porque el desplazamiento viene impuesto por la obligación de acudir al trabajo. Por tal razón, "la noción de accidente "in itinere" se construye a partir de dos términos (el lugar de trabajo y el domicilio del trabajador) y de la conexión entre ellos a través del trayecto" (TS 29-9-97, R. 2685/96).

"En consecuencia con esa idea, la reiterada y constante jurisprudencia de esta Sala exige, para calificar un accidente como laboral "in itinere", la simultánea concurrencia de las siguientes circunstancias: a) que la finalidad principal y directa del viaje esté determinada por el trabajo (elemento teleológico); b) que se produzca en el trayecto habitual y normal que debe recorrerse desde el domicilio al lugar de trabajo o viceversa (elemento geográfico); c) que el accidente se produzca dentro del tiempo prudencial que normalmente se invierte en el trayecto (elemento cronológico), o, lo que es igual, que el recorrido no se vea alterado por desviaciones o alteraciones temporales que no sean normales y obedezcan a motivos de interés particular de tal índole que rompan el nexo causal con la ida o la vuelta del trabajo; d) que el trayecto se realice con medio normal de transporte (elemento de idoneidad del medio)": SsTS 19-1-2005 y 20-9-2005, R. 6543/03 y 4031/04.

Con relación a uno de los factores que conforman el elemento geográfico, es decir, el del domicilio, la Sala lo ha configurado desde antiguo de forma amplia, tal como compendia la sentencia de 29 de septiembre de 1997 (R. 2685/96) cuando nos recuerda "que no se trata sólo del domicilio legal, sino del real y hasta del habitual y, en general, del punto normal de llegada y partida del trabajo", precisando además que "lo esencial no es salir del domicilio o volver al domicilio, aunque esto sea lo más corriente y ordinario, lo esencial es ir al lugar del trabajo o volver del lugar del trabajo".

Más en particular, nuestra sentencia de 26 de febrero de 2008 (R. 1328/07), invocada ahora por la Mutua recurrente, ha precisado que el trabajador "que está todavía en el domicilio, antes de salir o después de entrar en él, no está en el trayecto protegido y, por tanto lo que en él acaezca no es accidente "in itinere"". Y como en ese supuesto se trataba de un trabajador que habitaba en una vivienda unifamiliar o en un apartamento situado en un bloque de pisos, existiendo en cualquier caso unas zonas comunes utilizables por todos los propietarios para entrar al piso propio desde la calle o bien para salir a ella desde el mismo, la Sala entendió acertada la doctrina que señalaba "que cuando el trabajador desciende las escaleras del inmueble en el que se ubica su vivienda ya no está en el espacio cerrado, exclusivo y excluyente para los demás, constitucionalmente protegido, sino que ya ha iniciado el trayecto que es necesario recorrer para ir al trabajo, transitando por un lugar de libre acceso para los vecinos y susceptible de ser visto y controlado por terceras personas ajenas a la familia", añadiendo que como "en este caso no hay duda alguna de que el accidentado realizaba el trayecto con la finalidad de ir al trabajo, no cabe sino concluir que se produjo el accidente "in itinere" al que se refiere el art. 115.2 a) de la LGSS ".

Sucede aquí, a diferencia de lo que acontecía en el precitado precedente, que, como vimos, el accidente se produjo antes de que el trabajador abandonara su propiedad y, por tanto, no puede afirmarse que transitara por un lugar de libre acceso para cualquier otra persona, pese a que, ciertamente, como sostiene el trabajador en su escrito de impugnación, no consta que tal propiedad estuviera vallada o protegida por cualquier tipo de cerramiento. Sin embargo, el elemento determinante no es tanto, como ya apuntábamos al analizar la contradicción, el título jurídico en virtud del cual se ocupa una vivienda, o el de los elementos comunes que igualmente la configuran y en los que el accidente se pudiera producir. Lo decisivo es, por un lado, que, a los efectos que aquí interesan, debemos entender por domicilio el lugar cerrado en el que el trabajador desarrolla habitualmente las actividades más características de su vida familiar, personal, privada e íntima ("morada fija y permanente", en la primera acepción del DRAE), es decir, lo que comúnmente denominamos "vivienda" ("lugar cerrado y cubierto construido para ser habitado por personas", también en la primera acepción del DRAE), y, por otro, que el abandono de ese espacio concreto (elemento geográfico) debe ponerse en relación directa con el inicio de otras actividades o circunstancias que, alejadas ya por completo de las primeras, así mismo ponen claramente de relieve una relación causal (elemento teleológico) con el comienzo (elemento cronológico) del trayecto que conduce en exclusiva al desempeño de la actividad laboral.

Y en el caso que es objeto de nuestra atención, es evidente que concurren todos los elementos requeridos por la jurisprudencia porque cuando tuvo lugar el accidente, por una parte, el trabajador ya había dejado atrás ese espacio personal y privado que, al margen del título jurídico, constituía su verdadero domicilio y, por otra, también había comenzado el trayecto que normalmente le conducía al centro de trabajo, haciendo uso del medio de transporte (la motocicleta: elemento de idoneidad del medio) que habitualmente utilizaba a esa hora para reanudar la prestación de servicios.

Quinto.-Ha sido pues la sentencia recurrida y no la referencial la que ha aplicado la buena doctrina, por lo que procede, de conformidad con el preceptivo dictamen emitido por el Ministerio Fiscal y de acuerdo con lo dispuesto por el art. 226.3 LPL, la desestimación del recurso de casación unificadora interpuesto frente a ella por Mutual CYCLOPS. Con imposición de costas a la recurrente y pérdida del depósito constituido para recurrir.

Por lo expuesto, en nombre de S. M. El Rey y por la autoridad conferida por el pueblo español.


FALLAMOS


 
Desestimamos el recurso de casación para la unificación de doctrina interpuesto en nombre y representación de la Mutua MUTUAL CYCLOPS contra sentencia de fecha 10 de marzo de 2010 dictada por la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Galicia, que confirmamos, por la que se resuelve el recurso de suplicación interpuesto por la misma entidad contra la sentencia de fecha 15 de mayo de 2006 dictada por el Juzgado de lo Social n.º 1 de Vigo. Se imponen a la recurrente las costas del recurso y la pérdida del depósito constituido para recurrir.

Devuélvanse las actuaciones al Organo Jurisdiccional de procedencia,con la certificación y comunicación de esta resolución.

Así por esta nuestra sentencia, que se insertará en la COLECCIÓN LEGISLATIVA, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.

Publicación.-En el mismo día de la fecha fue leída y publicada la anterior sentencia por el Excmo. Sr. Magistrado D. Jose Luis Gilolmo Lopez hallándose celebrando Audiencia Pública la Sala de lo Social del Tribunal Supremo, de lo que como Secretario de la misma, certifico.


Este documento reproduce el texto distribuido por el Centro de Documentación Judicial (CENDOJ), en cumplimiento de las condiciones generales de reutilización establecidas por el artículo 3.6 del Reglamento 3/2010, sobre reutilización de sentencias y otras resoluciones judiciales.
 
 
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